La reactivación del proyecto hidroeléctrico El Carrizal, entre Chuquisaca y Tarija, reabre el debate sobre el futuro energético del sur de Bolivia. Mientras las autoridades destacan su potencial para impulsar el desarrollo regional, las comunidades advierten sobre posibles impactos ambientales, la pérdida de tierras productivas y las amenazas a sus medios de vida, en medio de cuestionamientos por la falta de información y consulta pública.

Por Luis Alberto Guevara López

(Este reportaje es una alianza periodística entre RAIBolivia, Correo del Sur y el Periódico Digital de Los Cintis)

El proyecto Hidroeléctrica El Carrizal, ubicado en los departamental de Chuquisaca y Tarija, recobró vigencia en los últimos meses y fue reactivado por las autoridades de ambos departamentos como puntal de un nuevo desarrollo económico en el sur del país.

Sin embargo, esto encendió las alarmas en la zona de influencia del proyecto, que cuestiona un daño ambiental a una zona agrícola con características particulares de producción de vid con Denominación de Origen (D.O.) y a un lugar natural de desarrollo del pez sábalo. Los comunarios temen por la inundación de sus tierras cultivables, áreas de pastoreo, afectaciones a las fuentes de agua y hasta de un impacto negativo en el clima, lo que implicaría el desplazamiento de decenas de familias.

Así empezó un debate ambiental con carencia de información del estudio impacto ambiental y en medio de una anunciada crisis energética, pero con una visión económica que habla de la creación de fuentes de empleo y de fortalecimiento al turismo.

El proyecto Hidroeléctrica El Carrizal se ubica en el río Camblaya que comparten como límite natural los departamentos de Tarija y Chuquisaca. Involucra a los municipios de Villa Abecia y Culpina (Chuquisaca); El Puente y San Lorenzo (Tarija).

SIN SOCIALIZACIÓN

En medio del debate nació un primer cuestionamiento: la falta socialización desde un punto de vista ambiental. Juan Velásquez, presidente del Comité de Defensa del Río Camblaya, recuerda que en los últimos años exigieron que la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), además de autoridades nacionales y departamentales explicaran el proyecto, “pero, lamentablemente, no nos escuchan”, dice.

“Esto nos ha llamado la atención”, sostiene Getrudis Ramos de la comunidad Camblaya de Villa Abecia, mientras que el dirigente de la Subcentral del Distrito 4 del municipio de Culpina, Basilio Sandoval, exige conocer “qué beneficio vamos a tener en estas comunidades”.

El viceministro de Autonomías, Adrián Oliva, comparte estos criterios y afirma que el “proyecto debe ser socializado” en la perspectiva de que “puede cambiar la vida de nuestro sur del país”.

¿Qué le hace pensar eso? Los resultados del proyecto San Jacinto de Tarija, “un proyecto que, en su tiempo, fue muy resistido. Se habló mucho de las consecuencias negativas que iba a generar San Jacinto y hoy el Valle Central de Tarija vive gracias a San Jacinto”, sostiene.

En esta parte del río Camblaya se levantará el muro de la represa de una altura de 145 metros.

El río Camblaya es el límite departamental entre Chuquisaca (al norte) y Tarija (al sur).

DERECHO A LA INFORMACIÓN

“Ahora es fundamental que se conozca la información, los alcances y que antes de formular juicios de valor, podamos establecer cuál es la magnitud del proyecto”, dice Oliva.

Velásquez reconoce que la desinformación está provocando que las personas expresen su acuerdo o su rechazo al proyecto cuando “ni siquiera sabemos qué se va a hacer”. Por eso recalca que la principal demanda de las comunidades es acceder a información. “Lamentamos que no nos quieren dar información, nos esconden”, afirma Velásquez.

“Nosotros no estamos en contra del proyecto ni a favor. Lo que nosotros queremos, a detalle, es que nos muestren el proyecto”, dice Domingo Ovando, dirigente de la comunidad Cabrería de Culpina:

La docente de la carrera de Ingeniería Ambiental de la Universidad San Francisco Xavier, Apolonia Rodríguez, explica que este panorama “es normal” en todo nuevo proyecto, pero es algo que hay que “evitar cometer”. Recuerda que la Ley del Medio Ambiente “dice que todos los ciudadanos bolivianos tenemos derecho a estar informados y más aún si el proyecto va a estar en su área, donde uno vive”.

DATOS TÉCNICOS

El proyecto Hidroeléctrica El Carrizal cuenta con un estudio a diseño final que fue elaborado entre 2016 y 2018 con una inversión de $us 10 millones. Consiste en la construcción de una represa de 145 metros de altura, con capacidad para almacenar 1.334,43 hectómetros, un túnel hidráulico de 22 km de longitud y una central hidroeléctrica que generará 366 MW. El embalse creará un vaso desde Cabrería, en el municipio de Culpina, hasta Los Sotos y Camblaya en Villla Abecia, inundando tierras de pastoreo y de producción agrícola donde habita la gente. Por ahora no se conoce qué superficie y cuánta gente sería afectada.

El angosto del río Camblaya es parte del Sexto Cañón Más Profundo del Mundo.

IMPACTO AMBIENTAL

La gente teme un impacto negativo en su medio ambiente. “Sabemos que se va a abrir un túnel y ¿a dónde van a echar los escombros?”, cuestiona Sandoval al recordar que los cerros son empinados y en las partes bajas hay pequeñas parcelas cultivables.

Ovando, por su parte, teme que la perforación del túnel provoque un corte de las “venas de agua”, que garantizan el riego de sus parcelas, la vida de sus animales y el consumo humano. Ambos, incluso, creen que las explosiones alterarán su modo de vida en Cabrería y El Monte.

En Camblaya, la gente teme por la inundación de sus parcelas, casas y escuela. Getrudis Ramos, vecina de esa comunidad, declara que se oye decir que “el 98%” de las tierras cultivables se inundará.

“La gente está preocupada, porque no tenemos un lugar para tal vez ir más arriba, porque aquí todo es montaña, cerro, y no hay espacio, digamos, para trasladarnos”, sostiene Solorzano

Leoncio Ramos hila más fino y advierte que los ríos Tumusla y San Juan del Oro, que al juntarse forman el río Camblaya, son caudalosos y generan un gran arrastre de arena, piedras y lodo, lo que “rápidamente” colmataría la represa.

El productor vitivinícola, Rodrigo Pereria, se suma con sus temores: teme un cambio de clima y que de un ambiente seco se pase a uno húmedo. Ya no se generaría “la cantidad de horas frío, que es ideal para una producción de uvas de alta calidad” y “la producción sería muy baja de la fruta”.

EL SÁBALO

En acápite especial merece el pez sábalo. El pueblo originario Weenhayek, ubicado en la región del Chaco asegura que la producción de este pez se verá perjudicada.

“Denunciamos el impacto negativo a la economía de los pueblos indígenas y ribereños porque el proyecto es una amenaza económica y de subsistencia insostenible”, dice la Resolución 01/2026 del Comité de Defensa emitida en mayo de 2026.

En junio, los pueblos Weenhayek, Guaraní y Taipete (con presencia en la cuenca del río Pilcomayo) expresaron su rechazo a la construcción de la Hidroeléctrica El Carrizal. “No sólo nosotros como municipio de Villa Bella estamos en contra del proyecto”, destaca el dirigente campesino Velásquez.

La bióloga de Villamontes, Ludmila Pizarro, con más de 20 años de experiencia, explica que una intervención en la cuenca alta del Pilcomayo, “generará alguna alteración al equilibrio del río”, lo que provocará “perturbación al desove, la cría y producción de los peces en esa zona”.

“Según estudios de la Comisión Internacional del Pilcomayo, este río (…) aporta (al Pilcomayo) en dos temporadas: En la temporada seca le aporta entre 80 y 100 metros cúbicos de agua por segundo; en la época de bastante lluvia, le aporta entre 1.000 y 1.500 metros cúbicos de agua por segundo”, detalla la bióloga.

El Pilcomayo es un río que no tiene intervención humana en Bolivia, lo que permite que el régimen hídrico sea natural para “mantener su equilibrio acuático y ecológico”.

Pizarro advierte que “cortarle esa fuente normal que tiene” lleva un gran riesgo para la vida acuática, por lo que plantea “hacer un estudio adecuado” con tecnología de “modelación de los efectos que puede causar el emplazamiento de una represa a la zona”.

La preocupación llegó hasta Argentina donde el Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta, en junio, pidió la suspensión de cualquier ejecución de obras hasta que se presente y analice la totalidad de la información técnica, ambiental, cultural y social.

ENDE RESPONDE

En julio de 2026 ENDE publicó un documento titulado Componente Hidroeléctrico El Carrizal y el 27 de ese mes, a convocatoria de la Brigada de Asambleístas de Chuquisaca, asistió a una reunión de socialización del proyecto en Sucre.

“No presenta impactos negativos significativos sobre el ciclo de vida del sábalo, de acuerdo con los estudios realizados”, afirma ENDE sustentado en los hallazgos del biólogo–ictiólogo Jaime Sarmiento, investigador de la División de Peces del Museo Nacional de Historia Natural de Bolivia, quien determinó que el sábalo (Prochilodus lineatus) se reproduce en la cuenca alta del río Pilcomayo, en el Chaco boliviano, aproximadamente a 1.000 m s.n.m.

Luego, explica que la “especie migra hacia las áreas de crecimiento ubicadas en Paraguay y Argentina, retornando a Bolivia una vez alcanza la madurez sexual para completar su ciclo reproductivo”.

Asimismo, hace notar que la muralla de la presa se ubica a 2.075,6 m.s.n.m., “fuera del rango altitudinal donde ocurre la reproducción del sábalo”.

La actividad agrícola en la comunidad de Camblaya es permanente con todo tipo de productos.

La unión de los ríos Grande (derecha) y San Juan del Oro (izquierda) forman el río Camblaya (abajo).

IMPACTO SOCIO-ECONÓMICO

Getrudis observa que no se dice nada sobre “el cuantioso daño económico” que provocará a la actividad económica productiva de los campesinos. “Aquí producimos hortalizas, maíz, papa, cebolla. La producción está también en carnes, leches”, señala.

“Año vuelto se produce”, dice Leoncio en referencia a las tierras de Camblaya. Manuel Solórzano lo refrenda: “Acá hay un clima agradable, casi todo el año, no hay muchas heladas. Estamos produciendo casi todo el año”.

También la comunidad pide conocer el impacto social. “Nos preocupa a dónde se va a mover esta niñez (…). La verdad que el sueño, el futuro se va a cortar, ya no va a existir esta comunidad”, declara Getrudis.

RECHAZO

Sin desconocer la necesidad del país por asegurar la generación eléctrica, Camblaya, de manera anticipada, anunció su rechazo al proyecto.

“Nosotros de aquí, de Camblaya, no vamos a salir, somos sinceros. Si es que nos sacan, nos sacan muertos en cajón”, dice Velásquez alegar que la “Constitución Política del Estado nos reconoce y nos respalda”.

“Nosotros rechazamos profundamente”, afirma Leoncio, convencido de que sus tierras se inundarán, perderán cultivos, escuela y cementerio

“Corresponde hacer prevalecer nuestro derecho constitucional, nuestros derechos como territorio campesino orgánico”, sostiene Getrudis.

Las tierras de Camblaya podrían verse inundadas con el embalse de la represa.

ALTERNATIVAS

…Y si no va la Hidroeléctrica El Carrizal, los vecinos de Camblaya sugieren hablar de otras alternativas. Solorzano, por ejemplo, apunta a la “energía solar” que, “incluso, es más barata”. En Villa Abecia “tenemos un 90% de año soleado”, resalta.

“Esto de la represa ya es del siglo pasado”, dice Leoncio al proponer que el presupuesto de la hidroeléctrica deberían utilizarlo en energía solar o eólica que es “más barata”, para no “matar a toda esta gente, liquidar las áreas de producción”.

Pereira sostiene que no es conveniente pensar en una represa “cuando su costo es elevadísimo: dos, tres y más veces” que la energía eólica o solar.

Esta posición tiene su respaldo en las palabras del viceministro de Electricidad y Energías renovables, Rudy Alberto Peredo, quien afirma que “la energía más barata, son las energías renovables a base de sol (fotovoltaicas)”. Bolivia en el altiplano tiene “una riqueza invaluable” donde están “las mejores irradiaciones del mundo en materia de energía solar”, declara.

PROYECTO ONEROSO

Peredo confirma que El Carrizal “se encuentra todavía en etapa de estudio debido a su elevado costo. La inversión estimada alcanza aproximadamente a 1.200 millones de dólares (el estudio de 2018 dice que su valor era de $us 1.114 millones) para una capacidad de generación de 366 megavatios”.

El presidente de la Cámara de la Construcción de Chuquisaca, Sergio Aramayo, afirma que para actualizar precios se debe hacer un nuevo estudio de costos. Referencias como el incremento del precio del dólar de Bs 6.96, en 2018, a Bs 12 (término medio en 2026) o la posición de los constructores de actualizar precios de 2025 a 2026 con un aumento del 50%, planteada en septiembre, da pautas de lo que podría llegar a costar la hidroeléctrica.

Debido a su alto costo, “hay que ver la ingeniería financiera, de dónde va a salir el dinero. Entonces, todavía tiene algunos años de perfeccionamiento el proyecto”, dice el viceministro de Electricidad.

Los comunarios son propietarios de pequeñas parcelas que es el sustento de sus vidas.

PARTE DEL PLAN

Hasta junio de 2026, El Carrizal estaba fuera del Plan Referencial de ENDE, según sostuvo Peredo, aunque no negó la posibilidad de incorporarlo “siempre que los estudios determinen que es viable”.

En efecto, el 10 de agosto, la presidenta de la Brigada de Asambleístas de Chuquisaca, Lenny Calderón, informa que ENDE incorporó El Carrizal a su Plan de Desarrollo Económico, Social y Ambiental 2026-2030, por gestiones de autoridades chuquisaqueñas.

CONSULTA PÚBLICA

Una de los reclamos más reiterados de la gente de Villa Abecia es la consulta pública. Su alcaldesa, Lidia Galeán, asegura que este procedimiento no se ejecutó y “ellos (por ENDE) lo han afirmado” en el primer encuentro la empresa estatal con ese municipio, el 19 de septiembre de 2026.

En ese sentido, Galeán pide “se deje de hablar del proyecto” hasta que las cosas estén claras, cuando tenga presupuesto y estén “seguros que el proyecto es factible y se nos diga la verdad del impacto ambiental”.

¿QUÉ SE VIENE?

La alcaldesa cuenta que ENDE no les comprometió un nuevo encuentro. “No nos han dado ni fecha ni nada” y tampoco nosotros les hemos exigido “porque sería como si nosotros quisiéramos que vaya el proyecto”.

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